Abrí los ojos y descubrí que estaba... ¡en la cárcel! Y no en cualquier lugar, sino dentro de una novela romántica para adultos. De todos los personajes que podía haber sido, terminé como la hermana menor del gran villano.
Para empeorar las cosas, fui enviada a la famosa prisión de Kambrakam para pagar por los delitos de mi hermano. Allí también se encuentra Henrich Doran von Hel, un hombre rodeado de rumores por una extraña maldición que supuestamente lo convierte en una bestia.
En la historia original, él debía encontrarse con la heroína en esta prisión, pero mi presencia lo ha cambiado todo. Ahora, enredada entre el villano y el protagonista, tendré que descubrir cómo sobrevivir... y quizá cambiar mi destino.