Tras la desaparición de su padre, Jin Yeseo hereda una deuda de diez mil millones de wones. Sin otra salida, acaba convertida en la garantía de Do Kanghyun, un hombre tan peligroso como implacable.
—Dígame, señorita Jin Yeseo... ¿puedo tenerla ahora?
—Harás lo que quieras conmigo. No importa lo que responda.
Para Kanghyun solo existe una forma de conseguir lo que desea: apropiárselo. Creyendo que jamás podrá ocupar un lugar en el corazón de un hombre como él, Yeseo intenta ocultar los sentimientos que poco a poco la consumen.
—No le daré más importancia que a un insecto, director ejecutivo.
Pero la feroz insistencia de Kanghyun acaba derribando todas sus defensas.
—Me duele el corazón... Por favor...
—Yeseo, no puedes vencerme. Nunca llegarás a estar tan loca como yo.
Y aun así, decide seguirlo, aunque el camino solo conduzca al abismo.