Nacida en el vientre de una reina que jamás fue amada, y despreciada toda su vida por el rey y la corte, la Princesa Emblin de la Torre Sagrada ha sobrevivido recibiendo burlas y estando fuera de la gracia real. Un día, empujada al límite por la violencia del rey y cansada de vivir sin libertad, Emblin es enviada por decisión de la reina a los dominios de Redian. Sin embargo, sin nadie a su lado ni poder para protegerse, mueve su corazón el recuerdo de aquel que siempre cuidó con devoción a su hermana menor, el heredero de la Casa Ducal de Eicke, Tris. Impulsivamente, le envía una carta pidiéndole que se convierta en su protector. Y justo en ese momento, Tris, tras discutir con su padre por el asunto matrimonial de su hermana, abandona la Casa Ducal y se dirige sin dudarlo al Invernadero de Invierno en los dominios de Redian, donde Emblin se encuentra. “Yo, Tris Eicke, juro ante Dios y con mi honor como garantía que protegeré a Emblin desde este instante hasta que la muerte rompa mi juramento.”