Sin apartamento, sin dinero y sin muchas opciones, Terry termina trabajando como entrenador de un equipo femenino de voleibol. Lo que parecía un trabajo sencillo pronto se convierte en un verdadero desafío al encontrarse rodeado de jugadoras seguras de sí mismas y llenas de carácter.
Entre todas ellas, Crystal, la capitana, es quien más problemas le causa. Sus constantes enfrentamientos pronto dan paso a una química que ninguno de los dos puede ignorar. Con la pasión creciendo tanto dentro como fuera de la cancha, Terry tendrá que decidir: ¿mantener la distancia o dejarse llevar por la atracción?